El concepto de la tres dimensiones en la mezcla

Algunos de los conceptos relativos a la mezcla y sobretodo "las tres dimensiones" están extraídos de material didáctico realizado por Friedemann Tischmeyer.

El concepto de las tres dimensiones en la mezcla

Se trata de una técnica, o mejor dicho, de un criterio a seguir para poder conseguir mezclas de calidad.

Una grabación estéreo consiste en dos señales de audio. Una de ellas será reproducida por el monitor o auricular izquierdo y la otra por el derecho. Esto no deja de ser un reducción de lo que ocurre en la realidad. El ser humano percibe el sonido a traves de los oídos; sin embargo, las fuentes de sonido se pueden producir desde puntos diferentes (más de dos). Aquí tenemos el problema. Debemos reducir todas las tomas de cada canal (tomas multimpistas) a dos canales para intentar reproducir una "imagen" de la música procurando que:

no se pierda ningún instrumento
se dé cabida a todas las líneas melódicas y rellenos armónicos de guitarras y pianos
se escuchen los detalles de percusiones y otros arreglos fugaces
se entiendan perfectamente el texto de la voz y los coros
además de obtener un sonido equilibrado para cualquier escucha
y suene potente

Trabajar el sonido recreando una imagen de tres dimensiones nos permiten dar cabida a estas premisas:

  • En la vertical, cada instrumento se coloca en una banda de frecuencias de grave a agudo, desde el bajo hasta los platos. Es necesario filtrar las frecuencas de aquellos instrumentos que rocen las bandas de frecuencias de otros. En ocasiones se sacrifica la pureza del timbre del instrumento en favor de una buena mezcla, que es nuestro objetivo. Esto se consigue con los ecualizadores y los ajustes de volúmen.
  • En el caso de que dispongamos de dos guitarras no nos queda más remedio que utilizar la dimensión del panorama llevando cada una de ellas a izquierda y derecha respectivamente. Lo mismo, si un teclado suena en la misma banda que un saxo alto. En este caso utilizamos el ajuste de panorama que nos aporta la dimensión horizontal.
  • Por último, las técnicas de estudio permiten grabar instrumentos en espacios muy controlados, carentes de reverberación. Esto es útil si queremos tener una mezcla moldeable pero si lo escuchamos en crudo resultará antinatural. Debemos añadir efectos dereverberación y otras técnicas para poder añadir profundidad en nuestras grabaciones. Aquí volvemos a utilizar la EQ - los sonidos brillantes suenan en un primer plano – pero sobretodo utilizamos los efectos de reverberación y delays.En este caso obtenemos la profundidad.
  • Podríamos añadir una cuarta dimensión – el tiempo. Es cierto, los instrumentos no se comportan igual en toda la grabación - ataque, decaimiento, sostenimiento y relajación de cada sonido- sino también a lo largo de una obra musical. Para esto utilizaríamos los procesadores de dinámica y la automatización. La automatización permite registrar los movimientos realizados en cualquier parámetro para que una vez grabados sean reproducidos automáticamente.
Última modificación: domingo, 16 de septiembre de 2018, 06:00